Redolosi Gabinete de Psicología en Cádiz

La mente anticáncer

La mente anticáncer

El siguiente artículo está extraído del interesantísimo libro Dr. David
Servan-Schreiber, denominado “ANTICANCER: Una nueva forma de vida”
(©Espasa Calpe, S.A. 2008).

Entre 10 a 40 años son necesarios, normalmente, para que la “semilla” del cáncer,
en forma de anomalía celular, se transforme en un tumor canceroso detectable.
Esta semilla nace a partir de una célula sana, debido a la exposición a las toxinas
del medio ambiente, a las radiaciones o a otras sustancias cancerígenas como las
que contiene el humo del tabaco. También se pueden producir, en menor grado,
debido al efecto de unos genes anómalos. No se conoce ningún factor psicológico
capaz de crear esta semilla. Sin embargo, el estrés psicológico influye en gran
medida sobre el terreno en el que crece la semilla. A menudo el estrés que procede
de una experiencia traumática que nos crea un terrible sentimiento de impotencia,
no desembocan en un cáncer, pero pueden hacer que se desarrolle más
rápidamente.
Esto les sucede a personas que no han sido plenamente aceptadas en su infancia.
Podría ser que sus padres hayan sido violentos o irascibles, o simplemente fríos,
distantes o exigentes. A menudo estos niños han recibido poco apoyo y han
desarrollado un sentimiento de vulnerabilidad y debilidad. Tiempo después, para
asegurarse de que son amados, deciden comportarse de acuerdo a lo que se
espera de ellos, en lugar de seguir sus propias inclinaciones. Normalmente no se
enfadan y llegan a ser unos adultos encantadores, siempre dispuestos a ayudar a
los demás. Evitan conflictos y siempre aplazan sus propias necesidades y
aspiraciones. A fin de conservar la seguridad emocional que tanto valoran, se
entregan completamente a un solo aspecto de su vida: su profesión, su matrimonio
o sus hijos. Cuando esto se ve amenazado o lo pierden, reaparece el dolor vivido
en la infancia, incluso a veces de forma más devastadora pues va acompañado por
la impresión de que hagan lo que hagan, el sufrimiento emocional es inevitable.Este segundo trauma da lugar a sentimiento de impotencia, de desesperación, de abandono. Y son estos sentimientos, sobretodo el de impotencia, los que pueden influir en seriamente en el equilibrio psicológico y biológico. La primera herida de la infancia, es difícil de soportar pero manejable. Cuando un segundo golpe da justo en el mismo lugar, puede venirse abajo toda la estructura física y psíquica.

Los efectos del estrés en el desarrollo del cáncer se deben a que activa los sistemas
de “emergencia” del cuerpo (como la inflamación), favoreciendo el crecimiento y
desarrollo de los tumores cancerosos. A la vez el estrés debilita las funciones “no
vitales para la emergencia”, como la digestión, la reparación de tejidos y el sistema
inmunitario. El estrés psicológico que se experimenta como efecto de experiencias difíciles de la vida o a un dolor emocional, produce una respuesta neurológica que
es liberar hormonas de estrés (noradrelina, y cortisol), éstas activan el sistema
nervioso, acelerando el ritmo cardiaco, aumentando la tensión arterial y
contrayendo los músculos para que se preparen para hacer un esfuerzo o detener
un ataque. Estas hormonas también actúan sobre las células del sistema
inmunitario. Los glóbulos blancos tienen en su membrana unos receptores que
detectan la presencia de las hormonas del estrés y reaccionan según las
fluctuaciones de los niveles de las hormonas en el flujo sanguíneo. Algunas células
liberan quimioquinas y citoquinas inflamatorias y además las células NK (asesinas
de las células cancerosas) son bloqueadas, quedando pegadas en las paredes de
los vasos sanguíneos.
Recientemente se ha descubierto que las células del sistema inmunitario
retroalimentan el sistema emocional del cerebro enviándole mensajes químicos.
Esto es algo nuevo e inverosímil, puesto que la neurociencia moderna define el
pensamiento como el resultado de interacciones entre las células del cerebro
llamadas neuronas, por tanto el pensamiento es únicamente producto de la
interacción neuronal y la mente reside sólo en el cerebro. Sin embargo este
descubrimiento significa que la mente es también una expresión del sistema
inmunitario y las numerosas interacciones entre las moléculas de las emociones y
del sistema inmunitario constituyen lo que se llama “el cerebro móvil”, el cual
juega un papel muy importante en el desarrollo o remisión del cáncer.
Todo sugiere pensar, por experiencias previas, que los glóbulos blancos del sistema
inmunitario, como las células NK y los linfocitos T y B, son especialmente sensibles
al sentimiento de impotencia (la convicción de que no se puede hacer nada para
superar la enfermedad) y a la consiguiente pérdida de deseo de vivir. Es como si el
estado emocional que se observa desde el exterior a través del comportamiento del
individuo, se reflejara de la misma forma en el comportamiento interno de las
células inmunes. Cuando la persona se da por vencida, sintiendo que ya no vale la
pena vivir, el sistema inmunitario también se rinde. Es decir son dos aspectos del
mismo “cerebro”. Por el contrario, el hecho de recuperar el deseo vivir, hace que la
enfermedad dé un giro decisivo. Este deseo de vivir es lo que se llama “la fuerza
vital”
En todas las culturas y en todas las épocas, hasta la era actual, el arte de guiar a
los enfermos hacia la salud lo han practicado unos individuos llamados brujos o
chamanes. Sus rituales son muy parecidos en todos los continentes y en todos ellos
se encuentra un principio invariable: El tratamiento del paciente va encaminado a
reactivar su fuerza vital. Aunque los psicoterapeutas que trabajan hoy con
pacientes enfermos de cáncer no crean en demonios, sí han comprendido la
importancia de alimentar el deseo de vivir. El primer paso de esta terapia consiste
en encontrar y tratar los traumas del pasado que en cierta forma todavía están
vivos en la psique del paciente y envenenan su pronóstico de vida. El segundo
paso es enseñar al paciente a abrazar y mantener un estado de paz y de calma
interior, eliminando el estrés psicológico y potenciando el proceso de curación.

Os agradecería vuestras impresiones…

Si queréis adquirir el libro en el siguiente enlace podéis hacerlo a través de amazon:

Feliz semana!!

 

Licenciada en Psicología Clínica y experta en Psicopatología y Salud con formación específica en trastornos de la personalidad. Especializada en psicooncología y en atención en la enfermedad crónica y aguda.
Colaboradora de la Facultad de Psicología de la Uned.
Realizo talleres para los familiares de pacientes dependientes para el Ayuntamiento de Cádiz, continuando con los de estimulación cognitiva para las personas de mayor edad en la UDP Unión Democrática de Pensionistas y distintos talleres de deshabituación tabáquica y los de salud sexual para enfermos crónicos a través de la Escuela de Pacientes.
Pertenezco al grupo de trabajo de Psicooncología del cop de Sevilla. Soy miembro de la SEPO.
Consultas privadas tanto en Cádiz como en San Fernando.

Deja un comentario

7 + veinte =

Horario de Atención Telefónica

El Horario de Consulta de nuestro gabinete de psicología es:

De Lunes a Viernes laborables
de 10:00 a 21:00 horas.

Sábados de 10:00 a 15:00

Contacto

Para solicitar más información o pedir cita puedes ponerte en contacto a través de los siguientes medios:

Por teléfono, llamando a
956284630 625136968

Por whastapp en el 625136968

Por correo electrónico, escribiendo a
estheredolosi@hotmail.com

Formulario de Contacto

facebook psicológo en Cádiz twitter Psicólogo en Cádiz instagram Psicólogo en Cádiz

Esther Redolosi – Consulta de Psicología. Tlf: 625136968